
BIOGRAFÍA
Amma nació en una remota aldea costera de Kerala, al Suroeste de la India, en 1953. Amma dice que ella siempre supo que había una realidad superior más allá de este mundo cambiante de nombres y formas. Cuando todavía era una niña, Amma expresaba amor y compasión hacia todos. Amma ha afirmado: “Una corriente continua de amor fluye desde Amma hacia todos los seres del universo. Esa es la naturaleza innata de Amma.”
Acerca de sus primeros años, Amma nos dice: “Desde la infancia, Amma se preguntaba por qué sufría la gente. ¿Por qué tenían que ser pobres? ¿Por qué se morían de hambre? Amma se sentía muy cercana a todos sus conciudadanos y fue testigo de las dificultades que sufrían y de su pobreza. Ella nos cuenta: “Amma solía hacer todas las tareas domésticas, y entre ellas alimentar a las vacas y cabras del establo familiar. Para conseguirlo, acudía cada día a 30 ó 40 casas del vecindario y recogía pieles de tapioca y otros restos de comida. Cuando visitaba esas viviendas, siempre encontraba sufrimiento, a veces por la edad, otras por la pobreza, a veces por las enfermedades... Así, Amma escuchaba sus problemas, se sentaba con ellos y compartía su sufrimiento y también rezaba por ellos. “Cuando disponía de tiempo, Amma solía llevar a estas personas a casa de sus padres. Allí, las bañaba o las alimentaba, y a veces incluso tomaba cosas de su propia casa para dárselas a esas familias hambrientas.
“Amma observó que cuando los hijos son jóvenes dependen de sus padres, así que rezan para que sus padres vivan mucho tiempo y no caigan enfermos. Pero cuando esos mismos hijos crecen, ven que sus padres se han hecho viejos y los consideran una carga. Piensan: ‘¿Por qué debo hacer todo esto por mis padres?’ Alimentarlos, lavarles la ropa, tratarlos con cuidado se ha convertido en una carga para esos mismos niños que antes rezaban para que sus padres vivieran mucho tiempo. Así, Amma siempre se preguntaba: ‘¿Por qué hay tantas contradicciones en este mundo? ¿Por qué no hay auténtico amor? ¿Cuál es la verdadera causa de todo este sufrimiento y cuál es la solución?’ Desde muy temprana edad, Amma sabía que sólo Dios – el Ser, el Poder Supremo – es la Verdad y que el mundo no es la realidad absoluta. En consecuencia, ella se pasaba largos períodos inmersa en profunda meditación. Sus padres y familiares no entendían qué estaba sucediendo. A causa de su ignorancia, empezaron a maltratarla, oponiéndose a sus prácticas espirituales.”
Pero Amma estaba inmersa en su propio mundo, sin que le afectaran las críticas ni los castigos de su familia. Durante esa época, Amma tuvo que vivir días y noches bajo las estrellas y el cielo abierto, privada de comida y sueño. Amma dice: “Durante la meditación y a lo largo del día, se preguntaba por la fuente de todos los sufrimientos que veía alrededor de ella. Sobre esta cuestión sintió que el sufrimiento de la humanidad se debía al karma de la gente, al fruto de sus pasadas acciones. Pero Amma no se quedó del todo satisfecha y profundizó más. Entonces le llegó la respuesta desde su interior: ‘Si sus karmas son el sufrimiento, ¿no es tu dharma ayudarlos?’ Si alguien cae en un profundo pozo, ¿es correcto pasar de largo y decirse "su karma es sufrir de ese modo”? No, nuestro deber es ayudarlos...
“Al experimentar su unidad con toda la creación, Amma realizó que su propósito en la vida era elevar a la debilitada humanidad. Fue entonces cuando Amma empezó su misión espiritual, expandiendo este mensaje de Verdad, amor y compasión por todo el mundo, acogiendo a todos y a cada uno.”
Fue a la edad de veintidós años cuando Amma emprende su misión y difunde su mensaje espiritual. Innumerables personas se acercaron para recibir su bendición. Ella aceptó un grupo de jóvenes discípulos que empezó a formar según la tradición de los monjes de la India. Su casa natal se transformó entonces en un ashram (monasterio).