ENSEÑANZAS
Sus enseñanzas son una llamada para que volvamos nuestra mirada hacia las nobles cualidades, las cualidades del corazón en la vida cotidiana. Ella enseña que no podemos progresar espiritualmente si no desarrollamos un espíritu altruista. De esta manera, ha creado numerosas obras caritativas en las que el objetivo constante es el desarrollo de la persona humana en todas sus dimensiones. A lo largo de treinta años de servicio infatigable, Amma ha aconsejado y consolado a personas de todas las procedencias geográficas, culturales o sociales. El contacto personal, el afecto, la compasión, la ternura y la profunda atención que manifiesta hacia todos, el carisma espiritual, la inocencia y la humildad que le son naturales, son únicos. Cada instante de su vida está consagrado a procurar el bienestar de los demás. Su vida constituye el mejor ejemplo y en ella nos podemos inspirar. Su enseñanza se traduce también en proyectos humanitarios que estimulan el servicio desinteresado. Amma pone el acento sobre la necesidad de ayudar a los más desfavorecidos de la sociedad. El deber de los que tienen una vida desahogada es ayudar a los que carecen de medios.
Está considerada una Mahatma o Gran Alma. Los Mahatmas aparecen entre nosotros en contadas ocasiones. Las tradiciones orientales enseñan que la fuente inspiradora de cada religión brota de la misma Suprema Conciencia, que Dios es Único y que un constante fluir de divina energía impregna al universo y a todos los seres. En Amma, nosotros vemos ese divino fluir de amor y sabiduría. Ella es la suprema guía, pues está establecida permanentemente en la inquebrantable experiencia de lo Divino, más allá de las limitaciones y de los condicionamientos personales y culturales. Llegar a Amma es una bendición, es la cosa más preciada.
A lo largo de todo el mundo, Amma ha creado santuarios para que todas las personas se reúnan y profundicen en su búsqueda de la realización espiritual. Amma enseña que la paz del mundo sólo llegará cuando comprendamos que todo en el universo es esencialmente divino. Para facilitar esta comprensión, Amma nos anima a meditar, a orar y a servir a los que sufren. Estos centros facilitan alimentos y medios a personas sin re-cursos, cuidan de los ancianos, recaudan fondos para los pobres, ayudan a los refugiados de todo el mundo y promueven iniciativas medioambientales.